NOTICIAS | 4 FEB 2026

Sin soluciones y con críticas, crece el malestar por la gestión de Klimenko

La visita del secretario de Pesca de Santa Cruz a Puerto Deseado terminó sin respuestas para destrabar la descarga de un buque fresquero. A la negativa se suma la falta de agua en Caleta Olivia que golpea de lleno a la industria pesquera y expone las debilidades de la gestión provincial.




El ex armador del Grupo Veraz y actual secretario de Pesca de Santa Cruz, Sergio Klimenko estuvo en Puerto Deseado junto a su segundo, David Noriega, donde mantuvo una serie de reuniones con distintos actores vinculados a la actividad pesquera de la localidad. Sin embargo, regresó a Caleta Olivia sin poder destrabar el conflicto por la descarga de un fresquero que llegó este lunes al puerto deseadense y que todavía no pudo ser operado.

Se trata del buque El Americano, perteneciente a su ex patrón, Pablo Otegui, que podría perder la materia prima si en las próximas horas no se concreta la descarga. Aunque hay quienes aseguran que los 2.500 cajones de merluza capturados en el golfo San Jorge ya no estarían “católicos”.

La crisis del agua también pega en la pesca

Según pudo saberse, el buque arribó a Puerto Deseado porque en Caleta Olivia no había agua suficiente para cargar hielo, una situación que vuelve a dejar en evidencia cómo la crisis hídrica en esa ciudad golpea de lleno a la industria pesquera complicando la actividad en las plantas y la operatoria de los barcos. 

No son pocos los que recalcan que, desde que asumió el cargo, Klimenko ya acumuló varios traspiés. Incluso en las reuniones mantenidas primero en Caleta Olivia con observadores locales y luego en Río Gallegos con empresas pesqueras, dejó un sabor amargo. “Nos dimos cuenta de que no conoce la actividad, que se vendió como un profesional porque hizo algunos cursos para identificar la fauna en el golfo San Jorge, pero acá muchos creen que habría dibujado su currículum”, soltó un actor pesquero caletense.

En diálogo con Mar&Pesca agregó: “Antes teníamos al Tano Bracalenti, a Pedro Di Carli, a Liliana Scioli, que eran biólogos reconocidos; después a Carlos Liberman, que llegó a la Subsecretaría de Pesca de la Nación, y ahora caímos en un armador, en alguien que tenía por misión llevar papas y cebollas a los barcos de Otegui y que muchas veces se terminaba peleando con los capitanes. Estamos literalmente en el horno”, reflexionó el reconocido actor pesquero, que pidió mantener el anonimato.

“Tonto y Retonto”, el apodo que circula en el sector

A menos de un mes de haber asumido, Klimenko ya cosechó críticas de prácticamente todos los sectores. Tras una de esas reuniones, los empresarios comenzaron a apodar “Tonto y Retonto” a la dupla que integra con su segundo, David Noriega, en alusión a la seguidilla de situaciones disparatadas que, según el sector, vienen planteando para la pesca en Santa Cruz, en una referencia irónica a la famosa comedia protagonizada por Jim Carrey y Jeff Daniels, dirigida por los hermanos Farrelly.

Un extraño operativo de prensa que generó confusión

El flamante funcionario tampoco causó una buena impresión en el Consejo Federal Pesquero, donde varios consejeros fueron muy críticos con su desempeño. “La verdad es que extrañamos a Paterson (Ricky), el anterior consejero. Este hombre llegó asustado a la primera reunión, preocupado por la estiba, pidiendo toneladas de langostino sin saber que de las 4.500 toneladas adjudicadas el año pasado por mantener vedado el golfo San Jorge solo se ocuparon 1.500, quedando el resto sin asignar. Se le dijo que estábamos para ayudarlo, pero que hay que conocer un poco más la realidad y buscar estrategias: la visión de la pesca no puede pasar solo por la estiba, debe apuntar a una actividad sostenida que comprometa a todos los eslabones de la cadena pesquera”, señalaron desde el organismo colegiado.

Desde ese ámbito también deslizaron que se armó un operativo de prensa en base a una solicitud de prospección en las subáreas 15 y 16, que es histórica y se hizo siempre, aunque el año pasado se demoró por falta de barcos, ya que ninguna empresa quería ir.

Lo cierto es que Klimenko ayer no pudo lograr convencer a la estiba de efectuar la descarga del fresquero de manera inmediata. Hechizados por la bonanza de los poteros, los trabajadores solicitaron un reajuste en el precio del cajón.

Quien también se mostró preocupado por la demora en la descarga fue Elbio, el capitán del Americano, aunque aclaró que la merluza capturada es de excelente calidad y que no estaba comprometida su frescura. El avezado capitán recordó que el año pasado el buque había tenido varios ingresos al puerto sin inconvenientes y que lo único que quería era poder efectuar la descarga para regresar lo antes posible a la zona de pesca.

Un apodo de película