NOTICIAS | 18 MAR 2026

Caleta Paula, una obra licitada como reparación que ahora promete exportaciones con ingreso de buques mercantes y plazoleta fiscal

La Provincia adjudicó por más de $850 millones una reparación de defensas en el muelle de Caleta Paula. Pero en pocas semanas, el discurso oficial pasó a hablar de un nodo exportador. La falta de precisiones y las dudas sobre la empresa IESA ya genera sospechas.




La obra fue presentada, en su origen, como una intervención puntual. La Unidad Ejecutora Portuaria de Santa Cruz (UNEPOSC), dependiente del Ministerio de la Producción, adjudicó por más de 850 millones de pesos la reparación y colocación de defensas en el sitio Nº3 del muelle principal del puerto Caleta Paula, en Caleta Olivia.

Según la información oficial difundida tras la apertura de sobres, realizada en la propia ciudad, el objetivo era reforzar sectores operativos para mejorar las condiciones de seguridad, maniobra y amarre de embarcaciones. Una obra técnica, acotada y necesaria en una infraestructura que, incluso desde el propio diagnóstico estatal, arrastra años de falta de mantenimiento.

Sin embargo, con el correr de las semanas, el alcance del proyecto comenzó a cambiar —al menos en el plano discursivo.

En distintas entrevistas radiales, el director de la UNEPOSC, Walter Uribe, dejó de referirse a una reparación puntual para hablar de la construcción de un “nodo exportador”, con plazoleta fiscal y capacidad para consolidar cargas. El contraste entre lo licitado y lo que ahora se proyecta es significativo: de una obra de mantenimiento a una transformación estructural del perfil del puerto.

Ese desplazamiento en el discurso no fue acompañado, hasta el momento, por explicaciones técnicas o administrativas que permitan entender si se trata de etapas previstas desde el inicio o de una redefinición posterior del proyecto.

En paralelo, la adjudicación a la empresa IESA sumó otro elemento de incertidumbre. Mar&Pesca intentó reconstruir los antecedentes de la firma y encontró escasa información verificable. Las búsquedas arrojan coincidencias con una empresa argentina vinculada a la producción audiovisual y otra con actividad minera en Perú, sin que exista confirmación oficial sobre cuál de ellas está detrás del contrato ni registros claros de experiencia en obras portuarias.

El contexto regional agrega otra capa al análisis. A poco más de 200 kilómetros, Puerto Deseado ya funciona como un puerto exportador de aguas profundas donde operan habitualmente buques de gran porte, incluidos buques congeladores merluceros, centolleros, poteros y tangoneros. Se trata de una infraestructura consolidada que cumple, en los hechos, el rol que ahora se menciona para Caleta Paula. Este dato introduce una pregunta clave : ¿qué sentido tiene impulsar otro polo exportador en la misma zona cuando ya existe uno que cumple esa función?

En ese escenario, la evolución del discurso oficial y la falta de precisiones sobre el proyecto generan ruido. La obra, formalmente, sigue siendo una reparación del sitio Nº3. Pero las declaraciones públicas la ubican en un esquema mucho más amplio, sin que quede claro cómo se articulan ambas dimensiones.

Así, entre lo que se firmó en la licitación y lo que se comunica en los medios, el proyecto en Caleta Paula se mueve en una zona ambigua. Una donde, más que certezas, empiezan a acumularse dudas sobre su verdadero alcance y sus objetivos.