NOTICIAS | 2 ABR 2026

Langostino: Puerto Deseado toca fondo con caída de los desembarques mientras Madryn consolida su dominio 

La ciudad portuaria ya parece otra Sierra Grande del pasado mientras Puerto Madryn consolida su dominio en el sector.




(Por Marina Pacheco para Mar&Pesca).- El corrimiento del langostino hacia el norte expone con crudeza el impacto económico que atraviesa Puerto Deseado. La mayor distancia entre el puerto santacruceño y las zonas de pesca empujó a la flota a descargar en terminales más cercanas, consolidando a Puerto Madryn como el principal polo de desembarques de la pesquería.

Los números de los últimos años reflejan con claridad esta tendencia.

De acuerdo a cifras oficiales consultadas por Mar&Pesca, en 2022, sobre una captura total de 209.780 toneladas, Puerto Deseado concentró apenas el 8,7% de las descargas (18.220 toneladas), mientras que Puerto Madryn acaparó el 36,3% (76.181 toneladas).

En 2023, el esquema se mantuvo prácticamente sin cambios: de un total de 200.535 toneladas, Puerto Madryn representó el 31,4% de los desembarques (63.050 toneladas), contra el 9,8% de Puerto Deseado (19.712,5 toneladas).

El quiebre más marcado se dio en 2024. Con una captura global de 222.163 toneladas, Puerto Madryn alcanzó el 39,8% de participación (88.549,6 toneladas), mientras que Puerto Deseado cayó al 5,2% (11.473,1 toneladas), en lo que ya se percibía como un golpe estructural para el puerto local.

La tendencia se profundizó en 2025. Sobre un total de 187.030 toneladas capturadas, Puerto Madryn concentró el 31,8% de las descargas (59.454,7 toneladas), mientras que Puerto Deseado se desplomó a apenas el 2,8% (5.229 toneladas).

El cambio en la geografía del recurso no solo redefinió la logística de la flota, sino que también reconfiguró el mapa económico de la actividad langostinera.

En Puerto Deseado, la caída de los desembarques de langostino que se reduce año tras año comienza a sentirse con fuerza en toda la cadena productiva: menor actividad en plantas de procesamiento, caída en la demanda de estibaje,  y un impacto directo sobre el empleo vinculado a la pesca. Sectores que históricamente dependieron del langostino como motor económico enfrentan ahora un escenario de retracción e incertidumbre.

Mientras tanto, Puerto Madryn capitaliza este corrimiento del recurso, consolidando su infraestructura y posicionándose como el principal centro de operaciones de la flota. El contraste entre ambos puertos deja en evidencia que el desplazamiento del langostino no es solo un fenómeno biológico, sino también un factor determinante que golpea a toda la localidad.