La decisión se basa en un informe del INIDEP (Instituto Nacional de Investigación y Desarrollo Pesquero), que indicó una mejora en las condiciones biológicas del recurso en la zona evaluada. Entre los principales puntos, se destacó que los ejemplares registrados presentan un mayor tamaño y peso promedio, junto con una disminución en la proporción de individuos inmaduros.
Según el análisis técnico, estas condiciones permiten avanzar con la explotación de esta unidad de manejo de manera sostenible.
Por otra parte, se confirmó que continuará la presencia de observadores a bordo, en el marco del Programa de Pesquerías de Cefalópodos, con el objetivo de seguir monitoreando la evolución del recurso durante la temporada.