La provincia de Santa Cruz elevó al Consejo Federal Pesquero un nuevo pedido para autorizar una campaña de pesca experimental a cargo de la empresa ARGENWOLF S.A., utilizando el buque COLUMBUS (M.N. 02171).
La solicitud, remitida el 7 de abril por la Secretaría de Estado de Pesca y Acuicultura de Santa Cruz, propone desarrollar tareas de investigación y prospección sobre la sardina fueguina (Sprattus fueguensis) en aguas bajo jurisdicción provincial.
El expediente ya comenzó su tratamiento formal. Dado que el buque no cuenta con permiso nacional de pesca, el Consejo resolvió dar intervención al INIDEP, que deberá emitir una opinión técnica sobre la viabilidad del proyecto antes de que se resuelva una eventual autorización.
Según surge de la nota oficial, la propuesta está orientada a analizar la factibilidad de una pesquería experimental sobre esa especie, en un área donde el recurso todavía no cuenta con un desarrollo comercial consolidado. Por ese motivo, la evaluación técnica será determinante para establecer si existen condiciones biológicas y operativas para avanzar.
Pero el nuevo planteo no se da en un vacío. ARGENWOLF S.A. ya había impulsado previamente una solicitud para el mismo buque. En 2025, la firma pidió un permiso de pesca comercial por 30 años para operar desde en Antonio Oeste, sobre especies pelágicas como anchoíta y caballa, una iniciativa que fue rechazada por el Consejo Federal Pesquero.
Ese antecedente aparece ahora como un dato insoslayable en el análisis del nuevo expediente. Aunque el esquema actual está encuadrado como pesca experimental y no como explotación comercial, el pedido vuelve a poner al COLUMBUS en el centro de la discusión regulatoria.
La diferencia, esta vez, es el enfoque. Mientras la propuesta anterior buscaba una autorización de largo plazo para actividad comercial, el nuevo expediente se presenta como un plan de investigación y prospección para generar información sobre la presencia, disponibilidad y comportamiento del recurso antes de cualquier definición productiva de mayor alcance.
En ese marco, la opinión del INIDEP será clave. El instituto deberá evaluar el sustento técnico del proyecto, el estado de la sardina fueguina y el posible impacto de una operatoria experimental en la zona.
La decisión final quedará en manos del Consejo Federal Pesquero, que deberá definir si habilita la experiencia o si mantiene una postura restrictiva frente a una empresa que ya tuvo un antecedente negativo reciente con el mismo buque.