NOTICIAS | 27 ABR 2026

Argenova saldrá a la pesca de la merluza negra con un renovado palangrero 

El presidente de la compañía, Francisco Vilas Barreiro, supervisó en Puerto Deseado los trabajos finales del buque Argenova XIV junto al INIDEP. La empresa apuesta a retomar una técnica selectiva, fortalecer la investigación científica y proyectarse hacia aguas internacionales.




En una nueva visita a Puerto Deseado, el presidente de Argenova, Francisco Vilas Barreiro, supervisó los trabajos finales de reacondicionamiento del buque palangrero Argenova XIV, acompañado por técnicos del INIDEP. El objetivo es que la embarcación vuelva a operar en el corto plazo, fortaleciendo tanto la actividad productiva como la investigación científica.

Durante su recorrida, el directivo destacó que la presencia del equipo del INIDEP responde al interés del organismo en continuar estudios sobre especies australes mediante esta modalidad de pesca. “Estimamos que en unos 15 días el barco podría salir a zona de pesca. Para el instituto es clave, porque se trata del único palangrero de bandera nacional habilitado, lo que permite sostener series de información científica”, explicó en diálogo con Mar&Pesca.

Un buque renovado para volver al mar

El Argenova XIV atravesó una profunda modernización que incluyó el recambio del motor principal y auxiliares, mejoras en estabilidad, renovación de la planta de procesamiento y ampliación de los espacios habitables. “Ha sido un trabajo de casi seis meses, con apoyo de ingeniería externa. El barco ha quedado muy bien y estamos muy orgullosos del equipo técnico”, señaló Vilas Barreiro.

En esta etapa final, restan inspecciones de Prefectura y pruebas de mar antes de definir el área de operaciones, que dependerá de las condiciones climáticas. El plan inicial contempla dirigirse hacia el sur —por debajo del paralelo 51—, aunque también se evalúan campañas en zonas más al norte.

Recuperar el conocimiento del palangre

Uno de los ejes del proyecto es reactivar el uso del palangre en la flota argentina, una técnica selectiva que, según el empresario, perdió presencia en el país. “Es un arte más complejo y con poco conocimiento local. Estamos incorporando personal experimentado del exterior para formar tripulaciones argentinas”, detalló.

El sistema permite capturas más específicas, con potencial de hasta 15 toneladas diarias, aunque su rendimiento depende de múltiples factores. Entre los desafíos, mencionó la interacción con cetáceos como cachalotes y orcas, que suelen alimentarse de las capturas. Para mitigar ese impacto, la empresa desarrolló dispositivos de protección en los anzuelos, aunque reconocen que no son completamente efectivos.

Proyección internacional y soberanía pesquera

Además de operar en aguas nacionales, Argenova evalúa incursionar en la milla 200, donde actualmente operan flotas extranjeras. “Queremos competir en ese ámbito y traer ese beneficio al país. El barco cuenta con permisos para aguas internacionales”, afirmó el presidente de la compañía.

Un contexto desafiante para el langostino

Consultado por la situación del sector, Vilas Barreiro advirtió que la pesca del langostino atraviesa un cambio estructural. “El paradigma cambió. Los precios internacionales se mantienen, pero los costos suben y no podemos influir en ese valor. La única salida es mejorar la eficiencia y reducir costos”, sostuvo.

En ese sentido, remarcó la necesidad de consensos entre empresas, sindicatos y el Estado para garantizar la sostenibilidad de la pesquería.

Ciencia y sostenibilidad, claves del futuro

La visita también sirvió para fortalecer la articulación con el INIDEP, que analiza instalar un laboratorio a bordo. Para Vilas Borrero, el rol científico es central: “La sostenibilidad del recurso depende de un sector científico fuerte. Argentina es un caso de éxito en gestión pesquera, pero debemos seguir invirtiendo en investigación y participación internacional”, dijo al recalcar que “con el Argenova XIV próximo a retomar operaciones, la compañía apuesta no solo a reactivar una técnica histórica, sino también a consolidar un modelo que combine producción, innovación y conocimiento científico”.