NOTICIAS | 4 AGO 2026

Crece la incertidumbre por el langostino y advierten que la temporada podría entrar en su tramo final

La caída de las capturas, la dispersión de los buques y la aparición de grandes cantidades de poliquetos en las redes generan preocupación entre los tripulantes. Desde distintos actores aseguran que el panorama es cada vez más complejo y no descartan un cierre anticipado de la pesquería si no se avisora un repunte en las capturas.




La temporada de langostino en aguas nacionales fue un nivel extraorinario de descargas,  aunque ahora atraviesa uno de sus momentos de mayor incertidumbre. Mientras la flota busca desesperadamente mantener el nivel de capturas, los testimonios recogidos por Mar & Pesca reflejan un escenario cada vez más complicado, con rendimientos en descenso, buques dispersos en amplias zonas de pesca y crecientes dudas sobre cuánto tiempo más podrá sostenerse la actividad.

Un capitán que se comunicó con Mar & Pesca describió un panorama poco alentador y reconoció que la sensación predominante entre quienes están en el mar es que la temporada podría estar transitando sus últimos días.

"Estamos desparramados por todos lados. Hay barcos que se fueron más al norte, pero el pescado no aparece", resumió.

Según explicó, la reciente apertura de la Subárea 7 generó expectativas, aunque el buen rendimiento duró muy poco. "Se pescó bien un día, el segundo ya empezó a flaquear y al tercero prácticamente no había nada", señaló.

El capitán indicó que la flota se encuentra operando en diferentes sectores, desde el norte del paralelo 42 hasta zonas cercanas al paralelo 45, sin una referencia clara sobre dónde se concentra el recurso.

"Algunos encuentran la mancha y hacen una buena captura; si no la encuentran, hacen cero. Estamos bastante perdidos", afirmó.

Si bien aclaró que por el momento no existe una comunicación oficial sobre un cierre inminente de la temporada, admitió que el comportamiento del recurso no deja señales positivas.

"No se habló de terminar la temporada ya mismo, pero como viene la cosa no es una buena señal", expresó.

Otro de los factores que preocupa a la flota es la fuerte presión de pesca. El capitán sostuvo que actualmente operan numerosos buques congeladores y cajoneros, además de embarcaciones provenientes de Rawson.

"Todos tenemos derecho a trabajar, pero cuando los cajoneros encuentran pescado entran y salen rápidamente. El recurso se termina para todos, no solamente para los congeladores", advirtió.

A la disminución de las capturas se suma otro inconveniente que comenzó a repetirse en distintos sectores de pesca: la presencia masiva de poliquetos, esponjas y otros organismos bentónicos en las redes.

"En los últimos lances trajimos mucha basura: poliquetos, canutos, esponjas y algo de merluza. Las capturas bajaron muchísimo y el panorama no es alentador", lamentó.

La misma preocupación fue transmitida por el contramaestre de otro buque que opera sobre el langostino, quien describió una situación similar.

"Estamos colando agua. Lo único que sube a las redes son los malditos poliquetos", resumió con evidente frustración.

Con capturas cada vez más escasas y sin un área que muestre estabilidad en los rendimientos, el clima entre la flota es de marcada incertidumbre y no pocos tripulantes tienen la sensación de que la temporada en aguas nacionales  podría estar acercándose a su etapa final.