NOTICIAS | 10 AGO 2026

Una mala para Santa Cruz: El SOMU quiere a los barcos de Rawson fuera de la zona de la Flota Amarilla 

Carlos Busellato reclamó que las embarcaciones provenientes de Chubut operen en la zona B y cuestionó su avance sobre el área utilizada por la flota amarilla de Caleta Paula. El dirigente puso además el foco en la protección de la merluza y pidió preservar la franja de entre 20 y 30 millas, considerada clave para el ciclo biológico del recurso.




El ingreso de barcos provenientes de Rawson a sectores donde habitualmente opera la Flota Amarilla encendió un nuevo frente de conflicto en Caleta Olivia. Desde el Sindicato de Obreros Marítimos Unidos (SOMU), Carlos Busellato reclamó preservar el área de trabajo de la flota local y, al mismo tiempo, resguardar una zona que considera fundamental para la conservación de la merluza.

El dirigente planteó que las embarcaciones llegadas desde Chubut deberían desarrollar sus operaciones en la denominada zona B y no avanzar sobre el espacio utilizado tradicionalmente por la flota “nativa”.

Pero el reclamo no se limita a una disputa por zonas de pesca. Ante El Caletense Radio, Busellato, puso especial énfasis en la necesidad de mantener protegida la franja comprendida entre las 20 y 30 millas, a la que señaló como un área importante para sostener el ciclo biológico del recurso y evitar una mayor presión pesquera.

El planteo coloca también bajo la lupa al Gobierno de Santa Cruz, que permite el ingreso de estas embarcaciones a aguas provinciales. La discusión cobra mayor relevancia en momentos en que el sector local reclama no solamente actividad y puestos de trabajo, sino también reglas que permitan sostener el recurso del que depende buena parte de la economía pesquera de Caleta Olivia.

La merluza representa, según Busellato, entre el 90 y el 95 por ciento de la actividad pesquera de la ciudad. Por eso, cualquier disminución en las capturas tiene consecuencias inmediatas sobre toda la cadena: marineros, estibadores, trabajadores de las plantas procesadoras y también las empresas que dependen de la continuidad de las operaciones.

El reclamo del SOMU aparece además después de la masiva movilización protagonizada por el sector pesquero de Caleta Olivia y en medio del fuerte debate generado por el proceso de cuotificación de la merluza.

Para el gremio, la discusión no puede reducirse únicamente a cómo se distribuyen las capturas. También debe contemplar dónde se pesca, qué presión soporta cada zona y de qué manera se protege el recurso para garantizar actividad en el tiempo.

En ese escenario, el ingreso de barcos provenientes de Rawson suma un interrogante para la política pesquera provincial: mientras Caleta Olivia reclama previsibilidad, trabajo y protección de su principal recurso pesquero, Santa Cruz permite el ingreso de embarcaciones de otra jurisdicción a sectores sobre los cuales ahora el SOMU pide mayores resguardos.

Busellato advirtió además sobre la fragilidad económica que atraviesan los trabajadores, cuyos ingresos dependen directamente de las capturas, mientras los armadores deben afrontar costos operativos y de combustible cada vez mayores.

Ante esta situación, el SOMU de Caleta Olivia trabaja en una propuesta que será elevada a la conducción nacional del sindicato y presentada ante el Ministerio de Trabajo y el sector empresario, con el objetivo de buscar mecanismos que aporten estabilidad, preserven las fuentes laborales y permitan sostener una actividad estrechamente ligada a la disponibilidad de merluza.