La temporada de langostino en aguas nacionales parece haber ingresado definitivamente en su tramo final. La prospección que se realiza en las subáreas 9 y 13, habilitada con la expectativa de encontrar nuevas concentraciones del crustáceo, hasta el momento no estaría ofreciendo señales alentadoras.
Según pudo conocer Mar&Pesca, varios capitanes que participan de la operatoria coincidieron en describir un panorama prácticamente desolador respecto de las capturas.
“Estamos colando agua”, graficó uno de los capitanes consultados, una expresión que en la jerga pesquera deja poco margen para las interpretaciones: los barcos realizan los lances, pero el langostino prácticamente no aparece.
Una temporada que se apaga
Los primeros resultados de la prospección fortalecen entre los propios protagonistas la idea de que la temporada podría estar llegando a su fin. La actividad venía mostrando desde hace varias semanas rendimientos escasos y la apertura de nuevos sectores aparecía como una de las últimas alternativas para intentar extender la operatoria.
Sin embargo, de mantenerse el escenario observado en las subáreas 9 y 13, las posibilidades de prolongar la zafra se reducirían considerablemente.
Japón había despertado expectativas
Algunas empresas mantenían expectativas de continuar pescando a partir de señales comerciales provenientes de Japón, un mercado que habría mostrado una reactivación de la demanda durante los últimos días.
No obstante, frente a la falta de recurso, dentro del propio sector también comienza a ganar terreno otra mirada: que el cierre de la temporada no necesariamente sería una mala noticia.
Después de varios días marcados por capturas escasas, consideran que poner punto final a la actividad podría resultar conveniente tanto para preservar la salud del recurso como para evitar continuar acumulando costos de explotación con barcos trabajando sobre concentraciones que ya no ofrecen rendimientos comerciales.
Por ahora, habrá que esperar los resultados definitivos de la prospección, aunque el diagnóstico que baja desde los propios buques es contundente: en las subáreas 9 y 13, el langostino no aparece.