Los despidos en Estrella Patagónica dejaron de ser un anuncio. La pesquera de Puerto Madryn comenzó a comunicar las desvinculaciones de trabajadores de su planta permanente, concretando un recorte que había anticipado al Sindicato de Trabajadores de la Industria de la Alimentación (STIA). Para los empleados afectados, la pérdida de su fuente laboral abre una etapa de incertidumbre, con las obligaciones de cada mes y sin el salario con el que contaban para afrontarlas.
Una carta documento fechada el 11 de septiembre de 2026 confirma que la empresa avanzó con las cesantías. En la notificación, la firma comunica al trabajador destinatario que, por cuestiones operativas y de imposibilidad económica, prescinde de sus servicios “a partir del día de la fecha”.
La comunicación formaliza una ruptura inmediata del vínculo laboral. Apenas cuatro días antes, el 7 de septiembre, Estrella Patagónica había informado al STIA, delegación Puerto Madryn, su intención de reducir entre 25 y 30 puestos efectivos permanentes. La carta documento acredita que ese proceso ya se puso en marcha, aunque por sí sola no permite establecer cuántas desvinculaciones se completaron.
El golpe recae sobre trabajadores que integraban el plantel estable de la pesquera. No es el cierre habitual de una contratación por temporada: son empleos permanentes que se pierden y hogares que dejan de contar con ese ingreso.
En la notificación de despido, la compañía argumenta que necesita alcanzar un equilibrio funcional y económico que garantice su continuidad y el mantenimiento de los puestos de trabajo durante las dos temporadas. También sostiene que, en el contexto actual, resulta inviable dar empleo fuera de esos períodos.
Ese planteo retoma los argumentos de la nota enviada al sindicato. Allí, la empresa había presentado un programa de productividad y competitividad con el que, según aseguró, buscaba preservar aproximadamente 600 puestos de temporada vinculados al procesamiento de langostino fresco de las zafras nacional y provincial.
Para justificar la reducción del personal permanente, la firma afirmó haber evaluado distintas alternativas y describió los despidos como el único recurso para sostener la operación. Pero esa decisión tiene un costo concreto para quienes quedaron afuera: la pérdida de la estabilidad laboral y la necesidad de buscar otro empleo en medio de las dificultades que la propia compañía reconoce en la actividad.
La carta documento señala que la liquidación final, con indemnización de ley, y la certificación de servicios y remuneraciones estarán a disposición en los plazos y condiciones legales. No consigna montos ni una fecha específica de pago. Tampoco acredita que los trabajadores ya hayan cobrado.
En la comunicación previa al STIA, Estrella Patagónica había indicado que informaría la situación a la Secretaría de Trabajo provincial. Los documentos disponibles no incluyen una respuesta del gremio ni precisan si hubo gestiones para evitar las cesantías.
Lo que sí muestran es el paso del anuncio al despido. Para los trabajadores afectados, la incertidumbre ya no pasa por saber si conservarán su puesto, sino por cómo seguir después de haberlo perdido.