NOTICIAS | 22 OCT 2026

El cuento del tío de los 70 empleos para Puerto Deseado

El Gobierno anunció una inversión de USD 5,5 millones de Grupo Veraz para industrializar residuos pesqueros. Pero Pablo Otegui habló de un tratamiento de aguas y residuos que incorporaría, como máximo, unas 20 personas. Ni la empresa ni la Provincia hicieron público el proyecto y fuentes allegadas al Ejecutivo deslizaron que ni siquiera se habría presentado un borrador.




A Puerto Deseado le anunciaron una nueva planta industrial y alrededor de 70 puestos de trabajo. Sin embargo, cuando Mar&Pesca consultó a uno de los protagonistas de aquella presentación, se encontró con una versión muy distinta sobre la actividad que se desarrollaría y la cantidad de trabajadores que podría incorporar.

“Nunca se habló de fábrica de harina de pescado. No sé por qué salió eso”, sostuvo Pablo Otegui, directivo de Pesquera Veraz y PESPASA.

Según explicó, la iniciativa consiste en la puesta en marcha de un sistema de tratamiento de aguas, similar al proyectado en otras plantas, que a lo sumo sumaría unas 20  personas. Una descripción alejada de la nueva actividad industrial y el volumen de empleo que se publicitaron para la ciudad.

La promesa quedó por escrito. El 25 de septiembre, el Gobierno de Santa Cruz difundió una inversión de USD 5,5 millones de Grupo Veraz, presentada durante una reunión de Otegui con el gobernador Claudio Vidal y la ministra de Producción, Nadia Ricci, en la Casa de Santa Cruz, en Buenos Aires. La comunicación proyectaba alrededor de 70 empleos directos.

El detalle del anuncio era concreto. El establecimiento se instalaría en el predio de PESPASA, en el Barrio Industrial, y tendría capacidad para procesar hasta 100 toneladas diarias de subproductos de merluza y langostino. Entre los productos previstos figuraban harina de pescado premium, aceite y concentrado hidrolizado.

Dos días después, el 27 de septiembre, otra publicación oficial volvió a presentar la inversión como parte del plan provincial para reactivar los puertos y reiteró tanto los 70 puestos como la elaboración de esos productos. El anuncio tuvo una segunda vidriera.

Las declaraciones de Otegui ponen en discusión los puntos centrales de aquella presentación. Su explicación cambia tanto la cantidad de trabajadores que podrían incorporarse como la actividad que se realizaría. Entre ambas estimaciones laborales hay una diferencia de unos 50 puestos.

A esa contradicción se suma la falta de documentación pública. Ni el Gobierno provincial ni la empresa dieron a conocer el proyecto técnico que respaldaría la inversión difundida. Además, fuentes allegadas al Ejecutivo deslizaron que Veraz ni siquiera habría presentado un borrador. “Fue todo de palabra, a Otegui en la pesca ya se lo conoce, exagera mucho, y a lo mejor fue eso lo que pasó, pero debería haber sido claro desde el inicio de que no habrá planta de harina de pescado”, indicó una de las fuentes consultadas.

El anuncio se produce en medio de la discusión por una eventual cuotificación del langostino. Santa Cruz propone que las asignaciones contemplen inversiones, empleo y procesamiento en tierra, factores que podrían darle a una iniciativa industrial peso en esa negociación.

En ese contexto, la inversión anunciada podría favorecer el posicionamiento de Veraz ante la Provincia. Su alcance concreto, sin embargo, sigue marcado por la diferencia entre lo difundido oficialmente y lo que el propio Otegui un tanto incómodo aclaro al ser abordado por Mar&Pesca.