Crustáceos del Sur tomó finalmente posesión de la planta pesquera de Food Partners Patagonia en Puerto San Julián, más de un año después de haberla adquirido. La entrega permite avanzar ahora con la revisión de las instalaciones y las gestiones necesarias para recuperar la actividad del establecimiento. Si bien la planta estaba parada los empleados seguían cobrando un asegurado que abonaba Foods Partner, ahora se espera una mejora en las condiciones laborales de los trabajadores.
La compradora es una firma de capitales rusos con operaciones en Puerto Deseado a través del fresquero Luca Santino, vinculada al mismo grupo empresario que Bentónicos. Su proyecto para San Julián estará orientado, en una primera etapa, al reprocesamiento de centolla y contempla sumar el permiso de pesca vinculado al buque Chiyo Maru Nº 3.
Aunque la adquisición se había concretado en septiembre del año pasado, la empresa debió completar distintos trámites antes de recibir la planta. Resuelta esa instancia, deberá determinar las condiciones en las que se encuentra la infraestructura, que permaneció inactiva durante más de un año.
La operación también comprende la continuidad de la totalidad del personal, con el mantenimiento de los vínculos laborales existentes.
La puesta en marcha todavía requiere trabajo
Con las instalaciones ya en su poder, Crustáceos del Sur deberá completar las habilitaciones correspondientes al cambio de titularidad y verificar el funcionamiento de los equipos.
La revisión incluye los sistemas de refrigeración, las cámaras de frío y las líneas de procesamiento. El período sin actividad obliga a comprobar su estado y establecer qué tareas de mantenimiento y adecuación serán necesarias antes de comenzar a producir.
El inicio de las operaciones dependerá de la finalización de esos trabajos y de las gestiones administrativas en curso.
El proyecto industrial se complementa con el permiso de centolla que pertenecía a Food Partners Patagonia, cuya transferencia al Chiyo Maru Nº 3 había sido autorizada por el Consejo Federal Pesquero en diciembre de 2025.
La centolla como primera actividad
La empresa prevé aprovechar la infraestructura disponible para desarrollar el reprocesamiento de centolla en San Julián. La escala de producción dependerá del abastecimiento que consiga reunir y de los cupos de captura que la provincia pueda asignarle, aunque también tiene previsto el procesamiento de materia prima proveniente de la pesca artesanal como róbalo y pejerrey.
La disponibilidad de materia prima será determinante para sostener un ritmo regular de trabajo y dar continuidad a los puestos laborales. Una vez afianzada esa primera etapa, Crustáceos del Sur evalúa incorporar proveedores de la pesca artesanal para ampliar el abastecimiento. Esa posibilidad quedará sujeta a la consolidación previa de la actividad de la planta