

La pesquera Río Salado-Olgrec Fish, de propiedad del empresario con intereses en Caleta Olivia, Franco Mazzari, confirmó que cesará sus operaciones en San Antonio Oeste y despidió a 90 trabajadores. La empresa condicionó el pago de las indemnizaciones a la venta de un inmueble, argumentando que "en este momento" no cuenta con los fondos necesarios para cubrir "las liquidaciones finales y otras deudas salariales".
La decisión fue expuesta en una audiencia en el Ministerio de Trabajo, celebrada el miércoles en San Antonio, donde Mazzari explicó que se encuentra en bancarrota . En la reunión también participó el delegado de la cartera laboral, Sergio Ortiz, así como miembros del sindicato de la Alimentación (STIA), entre ellos el secretario general, Juan Ortiz, y el adjunto, Juan Huilcapan.
La semana pasada, la pesquera había notificado a los 90 empleados mediante telegramas de despido, anunciando la cancelación del 50% de sus indemnizaciones. Ante esto, el Ministerio de Trabajo reclamó el pago completo y convocó a la audiencia. Aunque la cartera laboral ordenó el pago inmediato de estas obligaciones, el mandato no quedó formalizado en el acta.
Otro de los temas tratados en la audiencia fue la formalización de la baja de los trabajadores en ARCA (ex-AFIP) para que los desvinculados puedan acceder al seguro de desempleo. La empresa se comprometió a realizar este trámite la próxima semana.
Por su parte, la delegación sindical reiteró su pedido para que se cumplan las obligaciones salariales y los aportes adeudados, y rechazó las causas argumentadas por la pesquera para justificar el pago reducido de las indemnizaciones.
Problemas adicionales
Durante la audiencia, la subsecretaria de Pesca de la Provincia, Jessica Ressler, confirmó que la pesquera Río Salado-Olgrec Fish ya no posee permiso de pesca vigente por parte de la provincia de Río Negro ni cupo otorgado por la Nación.
Con la retirada de la pesquera, el futuro de los trabajadores se mantiene incierto. A pesar de que el gobierno provincial había propuesto la creación de una cooperativa de pescadores, esta opción no parece ser bien recibida por los empleados, según expresaron los representantes sindicales.
La situación de la pesquera forma parte de una crisis más amplia en la industria pesquera del Golfo. El gobernador Alberto Weretilneck ya había señalado la complejidad de la situación en su mensaje ante la Legislatura: "Las empresas de pesca del Golfo atraviesan dificultades significativas para el pago de salarios", indicó el mandatario, que también reconoció la difícil situación que enfrentan los trabajadores del sector.