Las principales cámaras empresarias de la pesca presentaron ante la Subsecretaría de Trabajo, Empleo y Seguridad Social del Ministerio de Capital Humano una propuesta de Acuerdo Salarial Marco destinada a la actividad langostinera bajo la modalidad de congelado, con buques tangoneros de pabellón nacional.
La iniciativa fue impulsada por la Cámara Argentina Patagónica de Industrias Pesqueras (CAPIP), la Cámara de Armadores Pesqueros y Congeladores de la Argentina (CAPECA) y el Consejo de Empresas Pesqueras Argentinas (CEPA), y ya fue puesta a consideración del Sindicato de Obreros Marítimos Unidos (SOMU). Según informaron las entidades, el proyecto fue trabajado en una serie de reuniones virtuales realizadas desde mediados de enero, con participación de representantes empresarios y de la conducción sindical.
Desde el sector señalaron que la propuesta surge en un escenario marcado por dificultades macro y microeconómicas que afectan a la actividad pesquera en general y a la industria langostinera en particular. En ese marco, las cámaras sostienen que el objetivo central es encontrar un esquema que permita asegurar la sostenibilidad de la actividad, preservar las fuentes de trabajo y mantener un clima de paz social.
La industria del langostino, explicaron, tiene un fuerte perfil exportador y se encuentra expuesta tanto a los vaivenes de la economía internacional como a la competencia de producciones similares de otros países y a la presión de los precios en los mercados externos. Esa combinación de factores, afirman, obliga a revisar la estructura de costos para sostener la competitividad de la flota.
El acuerdo propuesto tendría alcance sobre todo el personal de marinería y maestranza representado por el SOMU que se desempeña en buques congeladores con procesamiento a bordo, dedicados a la pesca de langostino con tangones y con puerto de operaciones en el país. Las cámaras remarcaron que la intención es incorporar este esquema a los convenios colectivos vigentes y advirtieron que, sin un acuerdo de estas características, la salida de la flota resultaría económicamente inviable.
En cuanto al mecanismo de liquidación salarial, la propuesta establece que el salario por producción se calcule en función del tonelaje neto de langostino congelado descargado, sin incluir envases ni agua, multiplicado por valores de referencia por tonelada según tamaño y tipo de procesamiento. A ese resultado se le aplicaría el porcentaje del dólar previsto en cada convenio colectivo, tomando como referencia la cotización tipo comprador del Banco Nación del día de la descarga, además del porcentaje correspondiente a cada categoría laboral.
Las cámaras indicaron que los valores del producto se encuentran vinculados a los precios de comercialización internacional, en base al promedio de las exportaciones informadas por la Aduana. Además, el esquema prevé revisiones periódicas —como mínimo trimestrales— para ajustar los valores en función de las variaciones del mercado, de modo que las subas o bajas de los precios internacionales impacten de manera directa en el salario por producción.
Finalmente, las entidades empresarias solicitaron que se convoque a las partes en el ámbito de la Secretaría Nacional de Trabajo para continuar con la discusión formal de la propuesta. También dejaron planteada la necesidad de mantener los mecanismos de pago previstos para situaciones de crisis, en un contexto que describen como especialmente delicado para el sector pesquero.



