Una nueva denuncia volvió a poner en el centro de la polémica a la delegación del SOMU de Puerto Deseado y reavivó las críticas sobre el manejo interno de un sindicato que atraviesa una fuerte crisis institucional y cuestionamientos por parte de trabajadores marítimos locales.
La denuncia fue realizada por Carmen, una marinera especializada y madre de dos hijas, quien aseguró haber sido víctima de hostigamiento, discriminación y maltrato verbal por parte del delegado sindical Rodrigo Rogel cuando acudió a la sede gremial para consultar por posibilidades de embarque.
“Me dijo que no fuera más al sindicato porque no era afiliada y que para las mujeres no había embarque porque siempre traen problemas”, relató la trabajadora a Mar&Pesca, solicitando preservar parte de su identidad por temor a represalias.
Según explicó, en Puerto Deseado existen alrededor de 60 marineros locales con domicilio acreditado que actualmente no consiguen embarcar, situación que genera un fuerte malestar dentro del sector.
Carmen reveló además que atraviesa una situación económica crítica. Contó que en varias oportunidades debió saltear comidas del día para poder sostener a su familia, mientras acumula deudas de alquiler y servicios básicos como luz y gas.
“Todo este tiempo hice de todo para sobrevivir. Trabajé limpiando casas, de cocinera y en lo que saliera, pero ya tampoco hay trabajo. Lo único que pido es una oportunidad ahora que empiezan a salir los barcos a la pesca del langostino”, expresó con angustia, al revelar que en Somu se ríen de su situación
La marinera señaló además que el delegado Rodrigo Rogel y Marcelo Flores habrían intervenido para impedir embarques de trabajadores que habían conseguido lugar por cuenta propia o mediante contactos vinculados a listas opositoras dentro del gremio.
“Hace un tiempo hicieron bajar a cuatro muchachos que ya estaban embarcados porque habían sido recomendados por gente de una lista opositora. Siempre buscan acomodar familiares y amigos, mientras hablan mal de los trabajadores locales diciendo que los marineros de Deseado no consiguen embarque porque son conflictivos”, sostuvo.
La trabajadora indicó que anteriormente ya había presentado reclamos ante la Delegación de Trabajo local, aunque aseguró que nunca obtuvo respuestas. Por ese motivo, adelantó que formalizará nuevas denuncias contra Rogel y también contra Marcelo Flores, ambos delegados del Somu a quienes definió como “okupas” del sindicato.
De acuerdo a lo manifestado, una de las presentaciones será realizada ante Prefectura Naval Argentina y otra en la Secretaría de la Mujer, por presunto hostigamiento, violencia verbal y discriminación de género.
“Rogel estuvo a punto de pegarme y se contuvo porque le dije que si me golpeaba lo iba a denunciar en la policía”, afirmó la marinera.
La situación vuelve a poner en relieve el creciente descontento de parte de trabajadores marítimos con la conducción local del SOMU, en medio de denuncias cruzadas, reclamos por falta de transparencia en los embarques y cuestionamientos a una estructura sindical que actualmente opera con mandato vencido con un Secretario General, (Raúl Durdos) que no termina de despedirse.