La temporada 2026 de langostino en aguas nacionales quedó oficialmente inaugurada este viernes luego de que la Dirección Nacional de Coordinación y Fiscalización Pesquera dispusiera la apertura comercial de cuatro subáreas ubicadas dentro del Área de Veda Permanente de Juveniles de Merluza (AVPJM).
La medida fue comunicada por el director nacional de Coordinación y Fiscalización Pesquera, Arturo Idayaga Molina, en concordancia con el informe técnico elaborado por el Instituto Nacional de Investigación y Desarrollo Pesquero (INIDEP), que analizó los resultados obtenidos durante la prospección desarrollada esta semana.
De esta manera, desde el 29 de mayo quedó habilitada la pesca comercial de langostino (Pleoticus muelleri) en las subáreas 4, 5, 15 y 16, donde los buques participantes registraron rendimientos considerados satisfactorios y una composición comercial favorable para el inicio de la temporada.
La apertura era esperada por empresas y tripulaciones, ya que marca el comienzo efectivo de una de las principales pesquerías del país y una de las mayores generadoras de divisas para el sector exportador.
Vigilancia especial sobre la Subárea 15
Pese a la habilitación de las cuatro áreas prospectadas, la Autoridad de Aplicación informó que mantendrá una fiscalización estricta sobre la Subárea 15 debido a que durante la prospección se registró una leve superación de los límites establecidos para la captura de juveniles de langostino y para la relación merluza-langostino (M/L) en algunos lances.
Según se indicó oficialmente, los indicadores biológicos de ese sector serán monitoreados de manera permanente durante los próximos cuatro días. En caso de mantenerse la tendencia observada, se dispondrá un cierre precautorio de la subárea para evitar la sobrepesca de crecimiento y preservar la sustentabilidad del recurso.
Control y seguimiento de la flota
La disposición también solicita a la Prefectura Naval Argentina y al Centro de Gestión de Tráfico Marítimo coordinar el despacho de las embarcaciones habilitadas, reforzar los controles operativos y garantizar el monitoreo satelital de la flota pesquera de acuerdo con la nueva delimitación establecida.
Con esta decisión, la flota congeladora y fresquera ya puede comenzar a operar comercialmente en las áreas habilitadas, mientras los organismos técnicos continuarán evaluando la evolución de la pesquería para definir futuras aperturas o eventuales restricciones dentro del Área de Veda Permanente de Juveniles de Merluza.