martes 02 de junio de 2026 - Edición Nº5228

Noticias | 2 jun 2026

El langostino se concentra en el sur y crecen las expectativas por una mayor actividad en Puerto Deseado

Los hermanos Gustavo y Miguel Romero, capitán y primer oficial del Tabeirón, señalaron que las mejores concentraciones comienzan a aparecer cerca de la subárea 16 y sobre la línea este del caladero. De consolidarse esta tendencia, el puerto deseadense podría beneficiarse por la cercanía de las zonas de pesca.


Luego de completar una marea de apenas siete días y regresar a Puerto Deseado con más de 76 toneladas de langostino en bodega, el capitán Gustavo Romero y el primer oficial Miguel Romero, del tangonero Tabeirón de Vieira Argentina, compartieron con Mar&Pesca sus impresiones sobre el inicio de la temporada de pesca en aguas nacionales.

La embarcación participó de la prospección en la subárea 5 y posteriormente completó bodega en la subárea 16. Según explicó Gustavo Romero, en el norte predominó claramente el langostino de talla L1, mientras que en el área 16 comenzaron a aparecer ejemplares L2 y L3, acompañados por una baja incidencia de merluza.

Los resultados obtenidos durante la prospección fueron muy buenos. El capitán relató que durante los primeros días los lances apenas duraban entre 15 y 20 minutos debido a la abundancia del recurso.

"Los primeros días hacíamos tres o cuatro lances por jornada porque la captura era mucha y no dábamos abasto para procesarla", comentó.

Sin embargo, el experimentado patrón advirtió que el comportamiento del langostino este año presenta algunas particularidades. Según explicó, las concentraciones son muy puntuales y se encuentran en espacios reducidos.

"La marca está puntual. Si uno pasa por la marca pesca muy bien, pero si se corre dos o tres millas puede arrastrar horas sin sacar nada", señaló.

Romero observó además una tendencia que podría resultar clave para el desarrollo de la temporada: el desplazamiento del recurso hacia el este y hacia sectores próximos a la línea de las 200 millas.

"El pescado corre mucho. En la zona 16 estaba trabajando muy cerca de la línea este y se mueve constantemente. Hay que buscarlo porque está muy concentrado", indicó.

A su criterio, esta situación podría explicar por qué parte de la flota comienza a trasladarse hacia el sur en busca de mejores rendimientos.

"En la zona 4 y 5 el pescado está, pero no está tan firme. Hay que buscarlo mucho más. En cambio, en el sur parece haber una concentración más interesante", sostuvo.

El capitán también destacó la importancia de respetar los tiempos biológicos del recurso. Explicó que durante las primeras horas de la mañana el langostino suele encontrarse suspendido y recién con la salida del sol desciende al fondo, donde resulta más accesible para la pesca.

"Hay que esperar que el pescado baje. Si todos largan muy temprano terminan dispersándolo y después cuesta encontrarlo durante el resto del día", afirmó.

Una posible oportunidad para Puerto Deseado

Ambos marinos coincidieron en que todavía es prematuro realizar proyecciones definitivas sobre la temporada. Sin embargo, reconocieron que la presencia de buenas concentraciones en la subárea 16 genera expectativas en Puerto Deseado.

De confirmarse esta tendencia en las próximas semanas, el puerto santacruceño podría verse beneficiado por la cercanía de las zonas de pesca respecto de los tradicionales caladeros del norte. Menores tiempos de navegación implican menores costos operativos para los buques y aumentan las posibilidades de que más embarcaciones descarguen en el puerto local, generando movimiento para estibadores, transportistas, plantas procesadoras, proveedores y comercios vinculados a la actividad pesquera.

El valor del trabajo en equipo

Por su parte, Miguel Romero destacó el compromiso de la tripulación durante toda la marea y atribuyó el éxito de la operación al trabajo conjunto de todos los sectores involucrados.

"El barco tiene una planta chica, pero la gente responde. Hay mucho oficio, mucho sacrificio y mucho compañerismo. Acá todos trabajamos por igual y con respeto", expresó.

El primer oficial remarcó además que los buenos resultados obtenidos son consecuencia de una cadena de trabajo que comienza en el mar y continúa en tierra.

"Nosotros somos un pequeño eslabón. Para que todo funcione tienen que andar bien el barco, las máquinas, las artes de pesca y también toda la logística en tierra", señaló.

Con más de cuatro décadas de experiencia acumulada entre ambos hermanos, los Romero coincidieron en que la temporada recién comienza y que todavía quedan numerosas áreas por prospectar.

"Hay mucho mar por delante y muchas zonas por abrir. Ojalá la actividad se pueda desarrollar con normalidad porque cuando trabajan los barcos se beneficia toda la cadena pesquera y también las comunidades portuarias", concluyeron.

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