miércoles 10 de junio de 2026 - Edición Nº5236

Noticias | 10 jun 2026

Otto Wöhler descartó un impacto ambiental significativo por la elaboración de colas de langostino a bordo

El director Nacional de Investigaciones del INIDEP sostuvo que el descarte de cabezas en el mar forma parte de un proceso natural del ecosistema y consideró que no generaría efectos ambientales relevantes. Las declaraciones se dieron en el marco del debate por el pedido de la flota congeladora para aumentar al 50% la elaboración de colas de langostino a bordo.


En medio de la discusión sobre el pedido presentado por Conarpesa ante el Consejo Federal Pesquero para elevar al 50% el porcentaje de elaboración de colas de langostino a bordo, el director de Investigaciones del Instituto Nacional de Investigación y Desarrollo Pesquero (INIDEP), Otto Wöhler, aseguró que esa práctica no produciría un impacto ambiental significativo en el ecosistema marino.

En diálogo con Mar&Pesca, Wöhler fue consultado sobre las posibles consecuencias ambientales de devolver al mar las cabezas de langostino generadas durante el procesamiento a bordo. Al respecto, explicó que se trata de materia orgánica que ya forma parte del ambiente natural.

“No creo que haya un impacto significativo. No es un volumen enorme de cabezas que se devolvería al mar y, además, es un producto que naturalmente está en el ecosistema”, afirmó.

El especialista indicó que una parte importante de los langostinos muere naturalmente sin ser capturada y permanece en el mar, donde es reciclada por distintos organismos. “Lo que ocurre es que nadie lo ve y por eso no piensa que existe un impacto, pero en realidad no lo hay porque es un elemento natural del ecosistema que se recicla”, señaló.

Wöhler diferenció esta situación de lo que ocurre cuando los residuos del procesamiento se acumulan en tierra sin tratamiento adecuado. En ese sentido, recordó las imágenes de grandes concentraciones de cabezas de langostino que, al quedar depositadas en un mismo lugar, pueden generar problemas ambientales localizados.

“Estamos acostumbrados a ver el impacto que se genera en tierra. Hemos visto fotos de grandes cantidades de cabezas de langostino acumuladas en un solo sitio, sin tratamiento, produciendo un impacto ambiental localizado importante. Pero eso no ocurriría de ninguna manera en el mar”, explicó.

Según detalló, en el océano esos restos orgánicos se dispersan y son aprovechados por distintos organismos que forman parte de la cadena trófica. “Desde bacterias hasta otros organismos se alimentan de ese material. Nunca el impacto puede ser comparable al de arrojar todo junto en un mismo lugar”, sostuvo.

El director de Investigaciones del INIDEP remarcó además que el descarte en el mar no incorpora elementos extraños al ambiente. “Lo que se está devolviendo es parte de lo que ya está en el ecosistema. No es un elemento nuevo o exógeno que se agrega al mar, como sí ocurre con algunos residuos que se descartan en tierra”, afirmó.

Finalmente, reiteró que, desde su punto de vista, la elaboración de colas a bordo no tendría consecuencias ambientales relevantes. “Sinceramente descarto que exista un impacto ambiental significativo porque lo que se está devolviendo al mar es parte de un proceso natural que el propio ecosistema recicla”, concluyó.

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