El Consejo Federal Pesquero aprobó este miércoles una de las medidas más esperadas por el sector empresario de la pesca de langostino al autorizar, de manera transitoria para la temporada 2026, que los buques tangoneros congeladores puedan procesar hasta un 50% de colas de langostino por marea.
La decisión quedó formalizada mediante la Resolución CFP N° 7/2026 y fue aprobada por mayoría luego de un extenso debate en el que se analizaron las posiciones de las cámaras empresarias, los gremios y la propia Autoridad de Aplicación.
La medida representa un importante alivio para la flota congeladora, que desde hace tiempo venía reclamando una mayor flexibilidad para adaptar la producción a las exigencias de los mercados internacionales y mejorar la rentabilidad de las operaciones.
Previo a la votación, el Consejo tomó conocimiento de las presentaciones realizadas por el Sindicato de Obreros Marítimos Unidos (SOMU), el Sindicato de Trabajadores de la Industria de la Alimentación (STIA) Chubut, la empresa Conarpesa, la Cámara Argentina Patagónica de Industrias Pesqueras (CAPIP), la Cámara de Armadores de Pesqueros y Congeladores de la Argentina (CAPECA) y la Cámara de Empresas Pesqueras Argentinas (CEPA).
Mientras los gremios expresaron su preocupación por el posible impacto de la medida sobre la actividad de las plantas procesadoras en tierra, las empresas defendieron la iniciativa argumentando que cuenta con respaldo científico y que permitirá responder con mayor eficiencia a la demanda comercial.
Respaldo técnico del INIDEP
Uno de los principales argumentos que inclinó la balanza a favor de la medida fue la opinión técnica del Instituto Nacional de Investigación y Desarrollo Pesquero (INIDEP), que concluyó que el incremento del porcentaje de colas procesadas a bordo no generaría impactos significativos sobre el recurso ni sobre el medio ambiente.
Según los fundamentos expuestos durante el tratamiento del tema, el organismo científico consideró que el aumento solicitado no implica un incremento significativo del esfuerzo pesquero y puede implementarse bajo un criterio precautorio.
Asimismo, desde el sector empresario sostuvieron que la elaboración de colas requiere mayores tiempos de procesamiento a bordo, por lo que incluso puede derivar en una reducción de la cantidad de lances efectuados durante una marea.
Conarpesa también argumentó que el producto elaborado a bordo está destinado directamente al mercado de congelado y no al reproceso en plantas terrestres, por lo que entiende que la medida no tendría un impacto directo sobre el empleo en tierra.
Santa Cruz votó en contra
Pese a la aprobación de la medida, los representantes de Santa Cruz y Buenos Aires votaron en contra del proyecto.
En el caso de Santa Cruz, el representante provincial dejó expresado en acta que, si bien comparte la conclusión técnica del INIDEP respecto de que el descarte de cabezas de langostino en el mar no genera un impacto ambiental significativo por tratarse de materia orgánica perteneciente al mismo ecosistema, considera que se trata principalmente de una discusión comercial que debería resolverse entre las cámaras empresarias y los gremios.
Además, sostuvo que la provincia debe mantener una posición coherente con las políticas que viene impulsando en defensa del empleo y del agregado de valor en tierra, advirtiendo que la ampliación del porcentaje autorizado podría afectar la actividad de procesamiento en las plantas pesqueras.
Por su parte, la representante de la provincia de Buenos Aires fundamentó su rechazo en los mismos términos que ya había planteado durante el tratamiento de una medida similar aprobada en 2025.