El presidente de la compañía, Fernando Álvarez Castellano, fue contundente al explicar la determinación empresarial y descartó que la flota continúe operando en Puerto Madryn mientras persistan las medidas de fuerza y el clima de conflictividad.
"Ni loco voy a llevar mis barcos a Madryn. Los meto a descargar en Caleta y, de paso, le doy trabajo a la gente de Santa Cruz que tanto lo necesita", afirmó el empresario.
Álvarez Castellano sostuvo que la decisión responde a la falta de garantías para desarrollar la actividad con normalidad y aseguró que la empresa prioriza la seguridad de sus trabajadores y de sus operaciones.
"No están dadas las garantías para que los barcos operen en Puerto Madryn y no voy a permitir patoteadas de estos matones ni voy a poner en riesgo a los trabajadores", expresó al justificar el traslado de la operatoria.
Según explicó, la experiencia reciente en el puerto santacruceño fue positiva. Días atrás, dos barcos tangoneros de la empresa realizaron allí sus descargas sin inconvenientes, lo que reforzó la decisión de ampliar la operatoria hacia Caleta Paula.
La llegada de las nuevas embarcaciones se producirá de manera escalonada entre este fin de semana y la próxima semana, de acuerdo con el avance de la actividad pesquera.
"Entrarán a medida que vayan completando bodega", precisó el titular de Conarpesa.
La medida representa un importante movimiento para el puerto de Caleta Paula, que podría recibir un volumen significativo de descargas de langostino en plena temporada. El incremento de la actividad también generaría un impacto positivo en la economía local, especialmente en los sectores vinculados a la estiba, servicios portuarios, logística, transporte y procesamiento del recurso.
Mientras tanto, el conflicto sindical en Puerto Madryn continúa generando incertidumbre para la actividad pesquera, en un contexto en el que distintas empresas evalúan alternativas para garantizar la continuidad de sus operaciones y evitar demoras que puedan afectar la campaña de pesca.