El presidente de Conarpesa difundió los resultados de análisis clínicos y de una rinoscopía que descartaron el consumo de drogas. Con los informes médicos sobre la mesa, volvió a emplazar al dirigente del STIA para que se someta a los mismos estudios.
La disputa entre el presidente de Conarpesa, Fernando Álvarez Castellano, y el dirigente del STIA, José "Pepe" Díaz, sumó un nuevo capítulo. El empresario hizo públicos los resultados de una serie de estudios médicos que descartaron el consumo de sustancias estupefacientes y redobló el desafío al referente sindical para que también se someta a exámenes toxicológicos.
La decisión había sido anticipada días atrás por el propio Álvarez Castellano, luego de denunciar que fue tratado de "falopero" durante la toma de las oficinas de Conarpesa en Puerto Madryn, cuando un grupo de trabajadores y dirigentes gremiales abandonaba las instalaciones.
La documentación difundida por el titular de Conarpesa incluye análisis de laboratorio realizados en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, cuyos resultados fueron negativos para cocaína y marihuana. A esos estudios se sumó una rinoscopía practicada en un centro médico privado, cuyo informe concluye que las fosas nasales, la faringe y la laringe no presentan lesiones compatibles con el consumo de drogas.
Con los estudios en la mano, el empresario volvió a apuntar contra José Díaz y renovó públicamente el desafío para que el dirigente gremial se practique los mismos controles médicos.
"Yo estoy limpio. Ahora quiero ver qué tan limpio está el que me acusa y si está en condiciones de representar a los trabajadores", expresó Álvarez Castellano al difundir los resultados.
El enfrentamiento entre el principal directivo de Conarpesa y uno de los máximos referentes del STIA, lejos de descomprimirse, continúa escalando y vuelve a trasladar el conflicto del plano gremial al terreno personal, en un contexto de fuerte tensión que atraviesa la actividad pesquera.
