Las estadísticas oficiales de la Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca de la Nación ratifican en lo que va de la temporada 2026, el liderazgo de Puerto Madryn como principal puerto de desembarque del langostino capturado en aguas nacionales.
Con datos acumulados entre el 1 de enero y el 28 de julio, el puerto chubutense registra 60.377,6 toneladas, muy por encima de los otros dos principales puertos de esta pesquería: Puerto Deseado, con 8.482,1 toneladas, y Mar del Plata, con 8.016,9 toneladas. Entre estos dos últimos la diferencia es de apenas 465,2 toneladas, mientras que ambos quedaron muy lejos del volumen alcanzado por Madryn.
Para este análisis se excluyó a Rawson, ya que las 47.493,5 toneladas descargadas en esa terminal corresponden mayoritariamente a capturas efectuadas en aguas de jurisdicción provincial de Chubut y responden a una dinámica diferente a la de la temporada de aguas nacionales.
Detrás de los tres principales puertos aparecen Caleta Paula, con 4.131 toneladas; Ingeniero White (Bahía Blanca), con 1.217 toneladas; y Comodoro Rivadavia, con 274,3 toneladas.
Los números muestran una marcada concentración de los desembarques en Puerto Madryn, que al 28 de julio reúne cerca del 73 % del volumen registrado entre los principales puertos que reciben langostino proveniente de aguas nacionales.
Puerto Deseado, por debajo de las expectativas
Uno de los datos que dejan las estadísticas oficiales al 28 de julio es el movimiento de desembarques registrado en el puerto local. Las 8.482,1 toneladas acumuladas muestran una recuperación respecto de 2025, cuando el prolongado conflicto entre el SOMU y las empresas afectó seriamente la actividad de la flota. Sin embargo, el volumen continúa muy por debajo de las expectativas que existían al comienzo de la temporada.
El dato resulta llamativo porque, en distintos momentos de la campaña, parte de la flota desarrolló sus operaciones relativamente cerca de Puerto Deseado. Aun así, salvo algunas embarcaciones pertenecientes a empresas con operatoria habitual en la terminal santacruceña, la mayor parte de los desembarques continuó realizándose en Puerto Madryn.
Mar & Pesca consultó a distintas empresas para conocer las razones de esta decisión. Varias señalaron que desde hace años tienen montada su infraestructura logística en Puerto Madryn y que mantener ese esquema operativo resultó más conveniente, aun cuando los barcos se encontraban pescando más cerca de Puerto Deseado.
No obstante, otros actores del sector ofrecieron una mirada diferente. Entre los factores mencionados aparecen las limitaciones de infraestructura para atender un elevado número de buques en forma simultánea y una estructura de costos que, según sostienen, resta competitividad frente a otros puertos.
"Hay que ser sinceros. Tenemos una estructura de costos que no se puede bajar y el estado del puerto es lamentable. Siempre hay gente hablando en los medios de lo bien que está el puerto; si ese tiempo lo invirtieran más en trabajar que en salir en los medios, quizás el puerto estaría mejor. Hablan y hablan, pero los barcos les dan la espalda y eso es muy triste", afirmó a Mar & Pesca un operador logístico vinculado a la actividad, que pidió mantener su identidad en reserva.
Más allá de las distintas interpretaciones, las estadísticas oficiales vuelven a mostrar una tendencia que se consolida en lo que va de la temporada 2026. Puerto Madryn mantiene un amplio liderazgo como principal puerto receptor del langostino capturado en aguas nacionales. En contraste, Puerto Deseado logró recuperar el segundo lugar entre los puertos vinculados a esta pesquería , aunque continúa lejos de los volúmenes de descarga que supo alcanzar en sus mejores campañas y, hasta el momento, no logró traducir en mayor actividad portuaria la cercanía que tuvo parte de la flota durante distintos momentos de la temporada.
Los números dejan una conclusión difícil de discutir: Puerto Deseado recuperó terreno respecto de la temporada pasada, pero eso no alcanzó para cambiar la tendencia. Mientras Puerto Madryn superó las 60.000 toneladas desembarcadas y consolidó aún más su liderazgo, el puerto santacruceño sigue enfrentando el desafío de recuperar competitividad para volver a convertirse en una alternativa atractiva para las empresas. Porque, al final, las decisiones de los armadores se reflejan en las estadísticas: los desembarques siguen marcando el rumbo mucho más que los discursos o las gacetillas. (Por Marina Pacheco).
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