La temporada de langostino en aguas nacionales sumará desde este viernes una nueva restricción operativa. La Dirección Nacional de Coordinación y Fiscalización Pesquera dispuso el cierre de tres subáreas del Área de Veda Permanente de Juveniles de Merluza (AVPJM), tras comprobar que la captura incidental de merluza superó los parámetros biológicos establecidos por la normativa vigente.
La medida, que entrará en vigencia a las 00:00 del viernes 7 de agosto, alcanza a la Subárea 12 Este y Sur (al este de los 62° O), la Subárea 12 Oeste (al oeste de los 62° O) y la Subárea 14 Sur (al sur de los 45° 30' S).
La decisión fue adoptada luego de que el Instituto Nacional de Investigación y Desarrollo Pesquero (INIDEP) remitiera un informe técnico con las estimaciones preliminares de la captura incidental de merluza registradas entre el 16 de abril y el 1 de agosto de 2026 durante las operaciones de la flota langostinera.
Según el trabajo científico, la relación entre las capturas de merluza y langostino (M/L), cuyo límite máximo permitido es 0,20 de acuerdo con la Resolución 9/2022 del Consejo Federal Pesquero, fue superada en las tres áreas afectadas.
Los valores registrados fueron los siguientes:
Subárea 12 Este: 0,29.
Subárea 12 Oeste: 0,47.
Subárea 14 Sur: 0,42.
En tanto, la Subárea 15 alcanzó una relación M/L de 0,20, exactamente el valor máximo admitido por la normativa. Por ese motivo permanecerá abierta, aunque bajo un monitoreo permanente para determinar si puede continuar operativa o si también deberá ser cerrada en los próximos días.
La notificación fue remitida a la Prefectura Naval Argentina, que tendrá a su cargo la difusión de la medida y el control de su cumplimiento por parte de la flota.
Con este nuevo cierre, la actividad langostinera vuelve a reducir el mapa de áreas disponibles para la pesca dentro del AVPJM, obligando a los buques a redistribuirse hacia las subáreas que permanecen habilitadas mientras continúa el seguimiento biológico de la pesquería.