martes 08 de septiembre de 2026 - Edición Nº5326

Noticias | 8 sep 2026

Las empresas y los buques detrás de la presencia pesquera española en Malvinas

La presencia pesquera española en torno a Malvinas incluye 16 arrastreros de sociedades mixtas dedicados al calamar Loligo, además de otros buques matriculados en las islas y una flota de bandera española orientada a la merluza y distintas especies de fondo. La cadena nacional del presidente Javier Milei volvió a colocar el reclamo de soberanía en la agenda pública y reavivó la atención sobre este entramado.


La presencia española en la pesca de las Islas Malvinas es más extensa que los 16 arrastreros congeladores mencionados habitualmente como parte de la flota gallega. Ese número corresponde exclusivamente a las embarcaciones de sociedades mixtas dedicadas a la captura del calamar Loligo.

El entramado también comprende otros barcos vinculados con grupos españoles y una flota que conserva el pabellón de España y se dedica principalmente a la merluza, el granadero, la polaca, la rosada y otras especies de fondo.

La reciente cadena nacional del presidente Javier Milei volvió a colocar la cuestión Malvinas en el centro de la agenda. Aunque los anuncios estuvieron dirigidos principalmente a las empresas petroleras, la decisión de profundizar las sanciones contra quienes exploten recursos naturales sin autorización argentina también abrió interrogantes sobre la actividad pesquera.

El esquema de las sociedades mixtas

La participación española no siempre aparece reflejada directamente en la propiedad o bandera de los buques. El modelo utilizado durante las últimas décadas está basado en sociedades constituidas en las islas, integradas por un socio local y otro extranjero.

Los operadores locales conservan los derechos pesqueros, mientras que los grupos españoles aportan capital, embarcaciones, tecnología, tripulaciones y acceso al mercado europeo. Las capturas son enviadas principalmente a Vigo y Marín para su procesamiento y comercialización.

De esta manera, los barcos navegan con matrícula de Malvinas, aunque mantienen una relación empresarial y operativa directa con compañías radicadas en Galicia.

Los 16 arrastreros del calamar loligo

El Grupo Pescapuerta concentra la mayor participación individual, con cuatro embarcaciones: Beagle FI, Venturer, Falcon y Prion. Este último fue incorporado por Petrel Fishing Company, sociedad formada entre Pescapuerta y el grupo isleño Fortuna.

El Grupo Pereira participa con el Argos Cíes, Argos Pereira y Argos Berbés. La llegada del Argos Berbés, uno de los buques más modernos del conjunto, permitió trasladar al Argos Vigo hacia la pesca de especies de fondo.

Chymar mantiene en actividad al Golden Chicha y al Hermanos Touza, mientras que el Grupo Lanzal-Rampesca está vinculado con los arrastreros Monteferro y Montelourido.

El Hadassa Bay se encuentra relacionado comercialmente con Copemar y el Igueldo con la firma Marfrío. Ambos son operados mediante sociedades constituidas en las islas y poseen capacidad para trabajar tanto sobre calamar como sobre otras especies

La lista de los 16 arrastreros se completa con el Robin M. Lee, New Polar y Sil, pertenecientes a Polar Seafish. Lafonia, sociedad registrada en España, interviene en la operación desde Vigo y en la comercialización de las capturas.

Otros barcos vinculados con grupos españoles

La presencia empresarial española continúa fuera de la flota específica del Loligo. Pescapuerta también está vinculada con el Petrel y el Kestrel, dos unidades de bandera malvinense que no forman parte de la actual nómina de 16 calamareros.

El Grupo Pereira conserva además al Argos Vigo dentro de su flota destinada a Malvinas. El buque fue desplazado de la captura de Loligo luego de la incorporación del Argos Berbés, pero continuó relacionado con la pesca de especies de fondo.

Estos casos demuestran que la cantidad de embarcaciones vinculadas con empresas españolas supera a las 16 unidades que participan específicamente de las dos temporadas anuales de calamar.

Los arrastreros de bandera española

A las sociedades mixtas se suma la presencia de buques que conservan la matrícula española. Entre las empresas con actividad declarada en la región se encuentra Moradiña, que identifica como parte de su flota al Playa de Sartaxens, Playa da Cativa, Playa Menduiña Dos, Eirado do Costal y Santa Mariña.

La propia compañía incluye a Malvinas entre sus principales áreas de operación, junto con NAFO, el mar de Irminger y el banco de Hatton. Sus barcos se encuentran orientados principalmente a la captura y procesamiento de especies de fondo.

Otros nombres documentados en registros pesqueros, antecedentes operativos y movimientos portuarios son el Pesca Vaqueiro, Playa de Rodas, Fakir, Festeiro, Esperanza Menduiña, Playa Pesmar Uno, Playa Pesmar Dos y Costa do Cabo.

Sin embargo, no está comprobado que posean licencia vigente para pescar dentro de Malvinas. Parte de esta flota también trabaja en aguas internacionales y cambia de caladero según las autorizaciones obtenidas durante cada temporada.

Las 37 asignaciones no representan 37 buques

El último boletín pesquero detallado publicado por la administración de las islas contabilizó durante 2024 un total de 37 asignaciones de licencias para la flota de bandera española.

Esa cifra no equivale a 37 barcos diferentes. Las autorizaciones corresponden a distintas categorías pesqueras y una misma embarcación puede recibir más de una clase de licencia durante el año.

En 2024, los buques de bandera española declararon capturas por 49.531 toneladas dentro de las zonas administradas desde Malvinas. Su peso fue especialmente importante en la merluza común, sobre la cual concentraron el 68,5 por ciento de las 54.714 toneladas extraídas.

También representaron el 78 por ciento de las capturas de merluza austral, el 65,8 por ciento de la rosada y el 62,1 por ciento del bacalao austral. Los porcentajes confirman que la participación española no se limita a la explotación del calamar.

La pesca nuevamente bajo la lupa

La Argentina desconoce las licencias concedidas por la administración británica porque considera que fueron otorgadas unilateralmente en un territorio cuya soberanía se encuentra en disputa.

Nuestro país también cuenta con normas que prohíben a los titulares de permisos y cuotas nacionales mantener relaciones jurídicas, económicas o de beneficio con propietarios o armadores que pesquen en Malvinas.

La cadena nacional de Milei no estuvo centrada en la pesca, pero el Presidente anunció que buscará alcanzar a las empresas que participen directa o indirectamente en la explotación de recursos naturales en las islas, incluyendo accionistas, directores y proveedores.

El alcance definitivo dependerá del proyecto que el Poder Ejecutivo envíe al Congreso y de la manera en que se apliquen las normas ya vigentes. Mientras tanto, el mapa empresarial y la cantidad de buques involucrados muestran que la presencia española en la pesca de Malvinas es mucho más amplia que los 16 arrastreros dedicados al loligo.

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