La ministra de la Producción de Santa Cruz, Nadia Ricci, llegó a Puerto Deseado para poner en marcha el procesamiento de merluza en Vieira, pero se encontró con un escenario que complicó sus planes. La empresa aún no logró firmar un acuerdo con el Sindicato de Trabajadores de Industrias de la Alimentación (STIA) y decidió esperar antes de iniciar la actividad.
Ricci arribó acompañada por el secretario de Pesca, Sergio Klimenko, y había convocado a una reunión con empresas para presentar el caso Vieira como un ejemplo de las posibilidades de trabajar con merluza fresca en la localidad. Sin embargo, la iniciativa que pretendía exhibir todavía tiene pendiente la negociación que permitiría ponerla en marcha.
“Nosotros tenemos muchas ganas de procesar, pero si no logramos avanzar en un acuerdo que sea rentable para la empresa vamos a esperar, no nos vamos a arriesgar”, indicó a Mar&Pesca el empresario Eduardo Vieira (hijo).
Vieira sostuvo que le explicó la situación a la ministra y que ella comprendió la postura de la empresa. “Le dije que lamentablemente no podemos proyectar grandes cosas hasta que no tengamos firmado el convenio de trabajo con el STIA”, señaló.
Según el empresario, el principal desacuerdo está en el pago de un asegurado que reclama el sindicato, una modalidad que la firma considera imposible de sostener en las condiciones planteadas.
Tampoco precisó cómo se abastecería de materia prima la planta: si con descargas de buques en Puerto Deseado o mediante el traslado de pescado en camiones desde Caleta Paula. Una diferencia que resulta central para conocer si el proyecto también generará actividad para los trabajadores del puerto.
Pese al panorama complicado, Ricci mantuvo el encuentro en las instalaciones de Vialidad Provincial, con representantes de empresas pesqueras y de servicios, y funcionarios que responden al Gobierno de Claudio Vidal, pero sin la presencia de los gremios y el intendente Raúl Martínez. Allí expuso las posibilidades del procesamiento de merluza fresca como una alternativa para generar trabajo y compensar la escasa actividad portuaria.
El discurso, sin embargo, cosechó fuertes cuestionamientos entre los asistentes consultados por Mar&Pesca. “Fue más de lo mismo, zaraza todo. La mujer viene de paseo a Deseado, vive en Disneylandia”, lanzó un referente de una empresa de estibaje que pidió mantener su nombre en reserva. El empresario sostuvo que la ministra repite un discurso que no puede sostener cuando le plantean preguntas por fuera de ese libreto y cuestionó el panorama que presenta sobre la actividad local. “La zafra de langostino tampoco fue buena en descargas para Deseado”, remarcó.
Para el mismo referente, a Ricci “le contaron una película de ficción con el guion de Klimenko, que es especialista en armar historias”. En ese sentido, recordó el rechazo de la flota amarilla a la propuesta de reciprocidad con Chubut impulsada por el secretario de Pesca en el marco del convenio del Golfo San Jorge. La iniciativa buscaba permitir que la flota amarilla de Santa Cruz pescara en aguas chubutenses y que los barcos de Caleta Córdova operaran en aguas santacruceñas.
Por su parte, el gerente de otra empresa, que también pidió anonimato, recordó lo que calificó como “el papelón del año pasado”, cuando, según señaló, se creó una zona para que operaran los fresqueros y apenas llegaron dos barcos. “Puro verso”, resumió.
Reunión selectiva
Ricci, sin embargo, hizo una lectura positiva de la reunión recorrió los medios locales para difundir la propuesta. En esas entrevistas no le preguntaron por qué no habían estado presentes los gremios ni el intendente local.
Las ausencias dejaron un interrogante sobre una convocatoria que pretendía discutir cómo generar trabajo en la localidad, pero que se desarrolló sin los representantes de los trabajadores ni el jefe comunal. Mientras tanto, en Vieira, la empresa elegida para mostrar las bondades del proyecto, el inicio de la actividad sigue sujeto a un acuerdo con el STIA.